Donde vas? Patatas traigo!!

Ayer leía en Publico vía Meneame que Telefónica, Vodafone, Orange y Ono, a través de su asociación Redtel habían mantenido reuniones con los principales partidos políticos (es de suponer que solamente con PSOE y PP) para exponerles sus “peticiones”, como si este año los reyes magos adelantaran su llegada al 10 de Marzo. Al parecer entre las peticiones se incluye la creación de un marco que permita “poner orden” en la Red porque “la gente se tiene que dar cuenta de que la sociedad del futuro no puede ser gratis total”… WTF!!!!  Al parecer las previsiones indican que la industria legal de contenidos online se va a multiplicar por diez en los próximos años, y lógicamente ellos son quienes tienen los cablecitos por donde viajarán esos contenidos. Como son muy amables ellos ofrecen a quien les quiera oír inversiones de 8.000 millones de euros anuales en las redes de alta velocidad, pero la oferta tiene truco, a cambio piden que se ponga orden en la red. En definitiva, lo que están pidiendo es que alguien (aquí es donde entran PSOE y PP) les ofrezca garantías para su inversión, y a mí se me ocurre que estas garantías podrían consistir por ejemplo en regular (quizá cortar) el acceso a los P2P; filtrar los contenidos que viajan por sus redes, para ver por ejemplo si has pagado por esos contenidos o te los estas bajando por la cara, y más cositas por el estilo que seguro os podéis imaginar.

La idea y las pretensiones no son nuevas, aunque Redtel siempre se ha mantenido alejada de entidades privadas de gestión (supuestamente sin animo de lucro, ya sabéis de quien hablo), desde un primer momento manifestaron su postura de colaborar con algún tipo de autoridad pública encargada de controlar los contenidos que circulan por sus redes.

Según parece, por aquí a nadie le gusta el modelo francés, aunque a mi de la impresión de que los de la innombrable (S._._.E) darían palmas con las orejas si ese modelo se implantara en España.

Mi impresión sobre todo este asunto es que posiblemente sea solo cuestión de tiempo que a alguien se le ocurra imponernos un sistema similar al que actualmente funciona en Francia, o incluso algo peor. Por otro lado, seguimos dándole vueltas al mismo asunto, un modelo de negocio que ya no funciona y que se quiere mantener a toda costa y una lucha por controlar los nuevos modelos de negocio que se vislumbran en el horizonte. El resultado de todo esto, pues que los que vamos a pagar las consecuencias seremos los de siempre. Nada nuevo bajo el Sol….

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